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Adiós verano

Si bien la vida no nos da demasiados motivos para ser felices últimamente, hay uno que sí me fue dado a mi: el verano terminó.

A riesgo de que varias personas me miren mal, he decidido venir y decir una gran verdad que la mayoría de nosotros, las personas pensantes y conscientes, conocemos: el verano es una mierda. Mientras las palabras se delizan por mis dedos puedo imaginar las sonrisas de todos esos pro-verano desapareciendo y contorsionándose en un gesto de odio. Así es, odienme, sus caritas enojadas no van a conseguir que cambie de idea. El verano apesta, y lo digo más allá del hecho de que todo el mundo tiene olor a chivo.

Podría dar una infinidad y media de motivos para justificar esta afirmación. Pero no lo voy a hacer. ¿Quién va a leer una nota infinita? Vamos a centrarnos en unos pocos motivos que son más que suficientes para darle al verano la corona de peor estación que existe.

Vayamos de una al motivo principal que es la causa de todo mal. En verano hace mucho calor. MUCHO. Es tanto el calor que para mucha gente un verano perfecto incluiría no salir nunca de sus casas, tener uno (o más) aires acondicionados encendidos, y comer suficiente helado como para congelar sus entrañas completamente. Suena muy placentero así, ¿no es cierto?

Pero el calor es simplemente la raíz de su odiosidad, y como tal, genera una increíble ramificación de problemas.

  • Caminar por la calle de día es una tortura. Si el sol está particularmente fuerte, no existe ningún tipo de vestimenta que pueda salvarte de terminar hecho una apestosa e incómoda bola de sudor.
  • Si te parecía que viajar en hora pico era normalmente una mierda, a eso sumale 35 grados y que todas las personas apretujadas contra vos estén ahogándote en su transpiración. Sexy.
  • Si sos uno de esos pobres diablos que, como yo, no tienen un aire acondicionado en su habitación, dormir se vuelve realmente problemático. Las peores noches no son manejables ni con un ventilador fuerte, ya que el colchón termina sintiéndose como un río de lava ardiente. La única forma tolerable de dormir es en el piso, que al menos mantiene cierto frescor.
  • En épocas de frío uno puede simplemente seguir añadiendo más y más ropa hasta estar en una temperatura ideal. Pero en épocas de calor no. Llega un punto donde no te podés sacar más ropa, y aún así te estás cagando de calor. Y además, si estás afuera, estás rompiendo la ley, maldito nudista.
  • ¿Sos como yo, adicto a tomar té y/o café con cierta frecuencia? Olvidate de tomarte un té calentito sin chivarte todo durante el verano.

La cantidad de problemas que generan niveles tan altos de calor siguen apareciendo mientras más lo pienso. Y sin embargo, pese a todo, hay gente que aún así llama al verano su época favorita del año. ¿Por qué es esto? Así sin pensarlo demasiado se me ocurren algunas posibilidades. Puede ser que esta gente idealice al verano cuando no está. Pasan un poco de frío y ya andan llorando “uh, que vuelva el verano”, pero después cuando vuelve no les copa en lo absoluto y lloriquean por el calor. También es posible que se trate simplemente de gente que disfruta de hacerle la contra a los demás, entonces ni bien alguien dice “que verano de mierda” ya te saltan a la yugular “eh loco que te pasa, aguante el verano guacho”.

La tercer posibilidad que se me ocurre ya es un poco más preocupante. Quizá estemos frente a una nueva raza de criaturas, humanos que sufren de una mutación que los hace inmunes al verano. O tal vez se trata de una raza de alienígenas provenientes de un planeta más caluroso que el nuestro, que intentan mezclarse entre nosotros y eventualmente dominarnos. Sin duda estas criaturas serían las culpables del efecto invernadero. Están intentando aumentar la temperatura del planeta para debilitarnos y atacar en el momento en que más débiles somos: cuando estamos cagados de calor.

“Aguante el verano, guacho”

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Ocram

About

Originario del futuro de nuestro mundo. Precisamente dos horas en el futuro. Tras viajar al pasado (o el presente para nosotros), quedó atascado sin poder volver, forzado trágicamente a vivir para siempre dos horas en el pasado.


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